Barbos ibéricos: los peces que solo viven en nuestra península
Muchos pescadores los pescan sin saber que son joyas únicas en el mundo. Así son los barbos de nuestros ríos.

En los ríos españoles viven varias especies de barbo que no existen en ningún otro lugar del mundo: son endémicas de la península ibérica. Cada gran cuenca tiene el suyo.
Un barbo para cada río
El barbo común vive en el Duero y el Tajo; el de Graells, en el Ebro; el gitano, en el sur (Guadalquivir y cuencas cercanas); el mediterráneo, en el este; y el comizo, de gran tamaño, en el Tajo y el Guadiana.
Cómo reconocerlos
Todos tienen la boca hacia abajo, con barbillas (los "bigotes" que les dan nombre), y un cuerpo alargado de color dorado o bronce. Diferenciar las especies es difícil a simple vista: lo más fácil es saber en qué cuenca estás.
Un pez muy deportivo
El barbo pelea mucho y se pesca con cebos vegetales, masilla, lombriz y también a mosca. En verano, en ríos de corriente, da grandes jornadas.
Protegerlos
Sus poblaciones han bajado por la contaminación, las presas y las especies invasoras. Por eso en muchas comunidades el barbo se pesca solo sin muerte o con cupos pequeños.
Preguntas frecuentes
- ¿Se puede comer el barbo?
- Sí, pero tiene muchas espinas y en muchas zonas se pesca sin muerte. Consulta la norma del lugar.
- ¿Cuál es el barbo más grande de España?
- El barbo comizo, que puede superar los 80 cm y vive en embalses del Tajo y el Guadiana.